Estas combinaciones de productos pueden provocarte tos, asfixia o incluso explotar

Con la crisis que estamos viviendo, una obsesión por la desinfección a fondo puede hacernos ser creativos con la forma de combatir los virus. Pero antes de coger los productos de debajo del fregadero y comenzar a jugar a la química, ten cuidado. A menudo pensamos que si un producto funciona, mezclarlo con otro lo hará aún mejor.

LEJÍA + VINAGRE
La combinación suena como si fuera un poderoso desinfectante , pero los dos nunca deben mezclarse. Juntos, producen cloro gaseoso, que incluso a niveles bajos puede causar tos, problemas respiratorios y escozor en los ojos.
BICARBONATO + VINAGRE

Aunque ambos productos son útiles por sí solos, tanto el bicarbonato de sodio como el vinagre pueden ayudar a limpiar toda la casa, debes evitar cualquier mezcla que involucre a este duo no tan dinámico.

El bicarbonato de sodio es básico y el vinagre es ácido, cuando los juntas, obtienes principalmente agua y acetato de sodio. Además, el vinagre hace que el bicarbonato de sodio forme espuma y si se almacena en un recipiente cerrado, la mezcla puede explotar.

LEJÍA + AMONIACO

La lejía y el amoniaco producen un gas tóxico llamado cloramina que provoca síntomas de dificultad para respirar y dolor en el pecho. Muchos limpiacristales y multiusos contienen amoníaco, así que nunca los mezcles con lejía.

LEJÍA + ALCOHOL

¿Has oído hablar del cloroformo? Esa sustancia que los secuestradores usan en las película para noquear a sus víctimas. Aunque en realidad puede no desmayarte esta sustancia que se produce al mezclar cloro y alcohol puede ser irritante y tóxica.

LEJÍA + AGUA FUERTE

El aguafuerte es un ácido y cuando se mezcla con la lejía se produce una reacción en la que se liberan gases de cloro. La liberación de este peligroso gas puede llegar incluso a ser mortal.

Como norma general no mezcles nunca lejía con nada más que agua fria.